miércoles, 16 de febrero de 2011

ETA, CIA, terrorismo de Estado y lo que todos saben y nadie dice.

Desde que en 1973 se cometiera el atentado al general y presidente del gobierno, Carrero Blanco, se ha dicho, escrito, afirmado, rumiado durante décadas, y más recientemente incluso en programas tan poco políticos como "cuarto milenio", que ETA recibió ayuda logística, explosivos y formación por parte de la CIA. El propio Kissinger habría estado al tanto de la operación, Operación Ogro, que tuvo lugar muy cerca de la embajada norteamericana donde, casualmente, en ese momento se alojaba el citado político norteamericano.

Que Kissiger en persona estuviera tan cerca de una acción semejante sólo tiene una explicación: poder presionar directamente a Franco, cara a cara, en el caso de que alguien se atreviera a desvelar la implicación norteamericana en el atentado. La implicación era fácil de sospechar, entre otras cosas porque el explosivo utilizado en aquel momento sólo lo tenía el ejército norteamericano.

La agencia soviética TASS afirmó que "la CIA había asesinado a un político franquista de tendencia nacionalista que se niega a entrar en la OTAN y a cumplir ciegamente las órdenes de Washington."

Carrero Blanco negó a los norteamericanos el uso de sus bases en España durante la guerra del Yon Kipur. Además, pretendía que España se dotara de armamento nuclear. Para colmo, Kissinger es de ascendencia judía.

Puede que para muchas mentes estructuradas, bien pensantes y racionales, estas componendas en las cuales EE.UU presta apoyo a una banda terrorista que se dice "revolucionaria", "de izquierdas" y que en aquellos momentos decían luchar por la liberación de todos los pueblos de España, les haga sonreir y decir: "ya están estos locos conspiranoicos y sus lagartos verdes, platillos volantes e iluminatis satánicos diciendo tonterías".

Existen métodos de control de masas. Estos métodos suelen estar basados en técnicas de traumas, de impacto, de sucesos que impacten en la mente de los colectivos.

La red GLADIO de la OTAN se encargaba precisamente de esto en Europa y recibía órdenes directamente del mando central de inteligencia. Decir GLADIO era como decir: Brigadas Rojas, Baader-Meinhof, Camorra y otras organizaciones terroristas o violentas que aparecían y desaparecían.

El fenómeno ETA ha tutelado toda la llamada transición española. Sin ETA y su entorno, permitido, tolerado, incluso financiado por el propio estado, no se entenderían muchos de los disparates políticos y entramados nacionalistas, sociales, de la llamada sociedad civil, que se han duplicado como clones golosos e insaciables por toda la geografía española.

Que no se quería acabar con ETA, era un grito en el silencio de aquellos que sabían perfectamente que a ETA se le apretaba con el zapato para después levantar el pie.

Casualmente, vivimos en un mundo de casualidades, ahora que ETA pretende internacionalizar el conflicto y fingir que pierde, pero sin perder y sin entregar las armas, van saliendo a la luz, vía judicial, que no llegará a ningún sitio, pero ahí está y lo dicho, dicho está, que durante el año 2004, en la última supuesta trégua de ETA, antes del atentado a la T-4, el propio gobierno español realizaba pagos y entregas de dinero a ETA.

Según Juan Cortino, que fue director general de la Policía Nacional durante el mandato de Aznar, estas entregas se realizaban en el Bar Faisán.

"Si algunas de esas personas que llevaban dinero están vinculadas con el PSOE del País Vasco y con el PNV, que al parecer alguna vinculación tenían, pues yo no sé si el dinero ha salido del bolsillo de esos señores que querían aportarlo a ETA, si con ese dinero han querido pagar la tregua, porque era un periodo de tregua, o si, como ha pasado alguna otra vez en la historia, y no digo que esta vez sea así, haya salido de los fondos reservados como ocurrió en el GAL", ha dicho Cotino, que ha asegurado que es un error "centrarse en el hecho puntual del chivatazo" cuando "allí se estaba negociando con dinero para pagar en la tregua a ETA, para que ETA comprara armas o los explosivos con los que luego voló la T-4 o que los criminales vivieran refugiados en Francia o en cualquier otro lugar".

Personalmente creo que este señor, para decir esto, es mejor que no hubiera dicho nada. A las bandas terroristas se les paga en paraisos fiscales, con drogas, con armas o con despistes policiales y judiciales que les benefician. Pensar que un estado tenga que recurrir a un recadero y pagar en la barra de un bar, me hacen pensar que este señor o se lo inventa, o no sabe, o que para especular, imaginase cosas y dar opiniones personales, tampoco hace falta llegar a director general de la policía.

Seguro que Juan Cortino sabe mucho de la financiación a ETA, pero para no decir la verdad y divagar, tirando la piedra y escondiendo el brazo, casi es mejor que no diga nada de nada porque con afirmaciones con tan poca base y tan especulativas, le está haciendo un favor a ETA, al PSEO y al PNV. Aunque, bien mirado, quizás de eso vaya el juego.

1 comentario:

  1. cena de baltasar garzón y henry kissinger en nueva york, diciembre de 2005

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