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jueves, 28 de julio de 2011

ATENTADOS EN NORUEGA Y LA CONEXION SIONISTA



Como suele suceder en todos los atentados cometidos por la masonería internacional al servicio del sionismo, podemos establecer una fecha numérica de castigo donde nos saldrá, inevitablemente, el número once.

Los atentados de Noruega se producen el 22-07-2011.

Sumemos: 2+2+7 = 11 ¿Casualidad?

Como suele ser habitual en todos estos juegos numéricos, es pura casualidad.

Enumeremos el resto de casualidades.

Este es el logotipo inventado por el loco asesino. Nótese que para ser de extrema derecha, falta la estrella de David entre sus enemigos, que curiosamente son: los islamistas, los comunistas y los nazis.












Hay muchas más casualidades y gran parte de ellas están enumeradas en el vídeo de 7 minutos que encabeza este artículo.

Vayamos a la historia. La red GLADIO de la OTAN, que se supone aún activa, ha realizado atentados de bandera falsa en Europa. Algunos de estos atentados fueron reconocidos oficialmente por la justicia italiana como realizados por esta red terrorista en comandita con la Logia P2, ambas relacionadas con la OTAN, los servicios secretos italianos, la policía y el ejército italiano que dieron cobertura a dichas acciones. El fin de estos actos terroristas de bandera falsa era criminalizar a la izquierda europea, especialmente a los comunistas italianos.

Los medios de comunicación están machacando a la opinión pública europea dando a entender que cualquiera que esté en contra de la invasión de Europa, de la supuesta multiculturalidad, la globalización, la llegada de millones de extranjeros (porque es de lo que se trata, se conseguir mano de obra fácil de explotar), es un criminal, un loco y un asesino.

La manipulación es doble. Por un lado los sionistas castigan la política de Noruega con respecto a Israel con un gran atentado. Por el otro se manipula a la población para que no sepa las verdaderas causas de estos asesinatos. Un crimen que favorecerá un tipo de opinión favorable al suicidio colectivo de Europa.

Es de esperar que la manipulación y la jugada continúen. A ver qué es lo que inventan para mañana.







La información original subida a internet por este asesino ha sido eliminada. Ahora todo será información de segunda mano. Ahora se podrá poner en duda las declaraciones de este loco definiéndose como sionista.

Sionista y masón, dos atributos de este asesino que los medios de desinformación no están dispuestos a decir en voz alta.


miércoles, 6 de julio de 2011

REVOLUCION RUSA FINANCIADA POR LA BANCA

El establecimiento del Sistema de Reserva Federal (FED) dio a la “conspiración" un instrumento por medio del cual los banqueros internacionales podían llevar la deuda nacional hasta el cielo, recogiendo enormes sumas de interés y también ganando control sobre el prestatario. Durante la Administración Wilson (4 de marzo 1913 a 4 de marzo 1921), solamente, la deuda nacional se expandió en un 800 por ciento.

Dos meses antes del envío de la Acta de la Reserva Federal, los conspiradores habían creado el mecanismo para recaudar los fondos para pagar el interés de la deuda nacional. El mecanismo era el impuesto progresivo a la renta (IRPF), el segundo renglón del Manifiesto Comunista, de Karl Marx, que contiene diez renglones para SOCIALIZAR un país.

Uno naturalmente supone que el impuesto graduado a la renta recibiría la oposición de los acaudalados. El hecho es que muchos de los americanos más ricos lo apoyaron. Algunos, sin duda, por altruismo y porque, al principio, los impuestos eran muy bajos. Pero otros apoyaban el proyecto porque ya tenían un plan para evadir en forma permanente el impuesto a la renta y el subsiguiente impuesto de herencia.

Lo que pasó fue esto: A la vuelta del siglo, los Populistas, un grupo de socialistas rurales, estaban ganando fuerzas y desafiando el poder de los banqueros de Nueva York y el de los industriales monopolistas. Mientras los Populistas tenían las respuestas equivocadas, hacían muchas de las preguntas correctas. Desafortunadamente, los indujeron a creer que el control banquero-monopolista sobre el gobierno, a lo cual ellos se oponían, era el producto de la libre empresa.

Como la amenaza de los Populistas a los cartelistas era desde la Izquierda (no habiendo movimiento político organizado alguno para el laissez. faire), los Privilegiados se movilizaron para conquistar a la Izquierda. El Profesor Quigley muestra que más de 50 años atrás, la firma Morgan decidió infiltrar el ala izquierda del movimiento político en los Estados Unidos.

Esto no fue difícil de hacer, ya que los grupos de Izquierda necesitaban fondos y estaban ansiosos de ayuda para trasmitir su mensaje al público. Wall Street daba ambas cosas. No había nada nuevo acerca de esta decisión, dice Quigley, ya que otros financistas habían hablado de ello y aun lo intentaron anteriormente.

Quigley continúa:

"Lo que, lo hizo decisivamente importante en este momento fue la combinación para su adopción por el influyente financista de Wall Street, en instantes en que la política de impuestos llevaba a todos los financistas a buscar refugio para que sus fortunas estuvieran exentas de tributos...".

(p. 938)

Los movimientos radicales nunca son exitosos, a no ser que atraigan mucho dinero y/o apoyo externo. El gran historiador del siglo XX, Oswald Spengler, era uno de esos que vieron aquello que los Liberales americanos rehúsan ver, que la Izquierda está controlada por su enemigo declarado, los agentes de la gran fortuna.

Escribió en su monumental Decadencia de Occidente (Biblioteca Moderna, Nueva York, 1945):

"No hay ningún movimiento proletario, ni siquiera uno comunista, que no haya operado en intereses de dinero, en la dirección indicada por el dinero y, durante un tiempo, autorizado por el dinero, y todo esto sin que los idealistas, entre sus lideres, tengan la menor sospecha del hecho."

Mientras el movimiento Populista era básicamente no-conspirativo, su ideología y plataforma izquierdista fueron hechas para mandar a los Privilegiados de la élite, porque aspiraba a concentrar el poder en el gobierno. Los Privilegiados sabían que podían controlar el poder y usarlo para sus propias intenciones. Ellos no estaban interesados, por supuesto, en promover la competencia, sino en restringirla.

El profesor Gabriel Kolko ha preparado un largo volumen presentando la innegable prueba que los gigantes manipuladores de las corporaciones promovieron mucho de la llamada "legislación progresiva" de las eras de Roosevelt (26 de septiembre de 1901 al 4 de marzo de 1909) y Wilson, legislación que ostensiblemente aspiraba al control de sus abusos, pero que estaba escrita de tal manera que sólo servía a sus intereses.

En The Triumph of Conservatism (por lo que Kolko erróneamente quiere decir gran negocio), anota:

" ... la razón significativa por la cual muchos hombres de negocios dieron la bienvenida y trabajaron para aumentar la intervención en sus asuntos, ha sido virtualmente ignorada por historiadores y economistas. Esto se debía a la pretensión de que la industria americana estaba centralizada y monopolizada a tal punto, que podría racionalizar la actividad (regular la producción y precios) en sus diversas ramas, voluntariamente. La verdad era algo muy opuesto.

A pesar del gran número de combinaciones y el crecimiento de su tamaño absoluto en muchas corporaciones, la tendencia dominante en la economía americana, a principios de este siglo, llevaba a la creciente competencia. La competencia era inaceptable para muchos negocios claves e intereses financieros..."

La mejor manera para los Privilegiados de eliminar esta creciente competencia era imponer un impuesto progresivo a la renta a sus competidores, mientras redactaban las leyes adecuadas para incluir puertas de escape para ellos.

En realidad, muy pocos de los que propusieron el impuesto graduado a la renta se dieron cuenta que estaban jugando para aquellos a quienes pretendían controlar.

Como Ferdinand Lundberg anota en The Rich and the Super-Rich:

"Por último, llegó a ser (el impuesto a la renta) un sifón encajado gradualmente en las billeteras del público en general. Impuesto al son de los hurras populares, el impuesto a la renta fue como un impuesto de clase, que paso a paso, en un abrir y cerrar de ojos, se transformó en un tributo de masas"

El principal portavoz de los Privilegiados en el Senado durante este período era Nelson Aldrich, uno de los conspiradores involucrados en el manejo de la creación de la Reserva Federal y el abuelo materno de Nelson Aldrich Rockefeller.

Lundberg dice que,

“cuando Aldrich hablaba, los periodistas comprendían que, aunque las palabras eran suyas, la línea dramática. seguramente era aprobada por el 'Gran John (D. Rockefeller) ...”

En años anteriores, Aldrich había denunciado el impuesto a la renta como "comunista y socialista", pero en 1909 propició una dramática e impresionante reversión.

El American Biographical Dictionary comenta:

"Justo cuando la oposición llegó a ser formidable, él (Aldrich) aquietó sus velas y, con el apoyo del Presidente (Taft), impulsó la propuesta de una modificación a la Constitución, dándole poderes al Congreso para establecer impuestos a la renta."

Howard Hinton recuerda, en su biografía de Cordell Hull, que éste había bregado en la Cámara por la aprobación del impuesto a la renta.

Sorprendido, Hinton escribió:

"Durante las últimas semanas, el inesperado espectáculo de los líderes Republicanos del Congreso, llamados "conservadores de la línea-antigua", que súbitamente cambiaron su actitud de toda una vida, defendiendo, a través de una mal disimulada repugnancia, la modificación del impuesto a la renta, ha sido ocasión de sorpresa y admiración."

La puerta de escape para los Privilegiados, usada con el propósito de evadir el pago de impuestos, estaba lista. Cuando la Modificación hubo sido aprobada por los Estados (aun antes que el impuesto a la renta fuera sancionado), las fundaciones Rockefeller y Carnegie estaban en plena operación.

Se debe recordar que fue para quebrar esos monopolios de la Standard Oil (Rockefeller) y de la U. S. Steel (Carnegie) que varios proyectos anti-trusts fueron presentados. Estos monopolistas, ahora, podían disponer de su riqueza libre de impuestos, mientras que sus competidores debían enfrentar un impuesto a la renta que hacía difícil acumular capital.

Como hemos dicho, el socialismo no es un programa de participación-de-riquezas como a los socialistas les gustaría hacernos creer, Sino un programa consolidador-y-controlador-de-riqueza para los Privilegiados.

El Comité Reece, que investigó las fundaciones para el Congreso, en 1953, probó, con sorprendente evidencia, que las numerosas fundaciones Rockefeller y Carnegie han estado promoviendo el socialismo desde su comienzo (Ver: Foundations: Their Power and Influence, de René Worniser, Devin Adair, Nueva York, 1958).

Los conspiradores habían creado el mecanismo para aumentar la deuda, para cobrarla y para evadir ellos los impuestos destinados a pagar el interés anual de la deuda. Pero nada aumenta más la deuda nacional como una guerra. Y la Primera Guerra Mundial se estaba fraguando en Europa.

En 1916, Woodrow Wilson fue reelegido por escasa mayoría.

Basó su campaña en el slogan:

"¡Él nos mantuvo fuera de la Guerra!"

El pueblo americano estaba en extrema oposición al hecho de que América se viera involucrada en la guerra europea. Quedarse al margen de las permanentes discusiones externas había sido una tradición americana desde George Washington.

Pero a medida que Wilson recorría el país, dando su palabra de honor que los soldados americanos no serían enviados a una guerra externa, él se preparaba para hacer justo lo contrario. Su "otro yo", como llamaba al 'Coronel" House, estaba llegando a acuerdos secretos con Inglaterra, que acorralaban a América para que entrara a la guerra. Sólo seis meses más tarde estábamos en ella. El mismo grupo que manipulaba el proyecto del impuesto a la renta y el Sistema de Reserva Federal, quería a América en la guerra.

J.P. Morgan, John D. Rockefeller, el "Coronel" House, Jacob Schiff, Paul Warburg y el resto de los conspiradores de la Isla Jekyll, estaban todos profundamente confabulados en comprometernos a nosotros.

Muchos de estos financieros habían prestado a Inglaterra grandes sumas de dinero. De hecho, J.P. Morgan y Cía. sirvieron como agentes financieros británicos en este país durante la Primera Guerra Mundial.

Muchas eran las razones de peso que se daban para explicar el estallido de la Primera Guerra Mundial, pero había algunas que involucraban a los conspiradores. Estos habían estado planeando la guerra por más de dos décadas. El asesinato de un Archiduque austriaco fue meramente un incidente que sirvió como excusa para empezar una reacción en cadena.

Después de años de lucha, la conflagración europea devino en un punto muerto, pudiendo haberse llegado a la paz si los Estados Unidos no hubieran declarado la guerra a Alemania.

Tan pronto como la reelección de Wilson hubo sido orientada con el slogan "un cambio de línea radical en la propaganda fue instituido."

En aquellos días, anteriores a la radio y televisión, la opinión pública estaba controlada casi exclusivamente por la prensa. Muchos de los diarios principales estaban dominados por el grupo de la Reserva Federal. Después empezaron con el cuento de la “inevitabilidad de la guerra”.

Arthur Ponsoby, un miembro del Parlamento británico, admitió, en su libro Falsehood in War Time (E. P. Dutton y Cía., Inc. Nueva York, 1928):

"Debe haber habido más mentira deliberada en el mundo desde 1914 a 1918, como nunca la hubo en otro período de la historia mundial".

La propaganda referente a la guerra era extremadamente unilateral. Aunque después del conflicto muchos historiadores admitieron que un lado era tan culpable como el otro al iniciar una guerra, Alemania era pintada como un monstruo militar que deseaba gobernar el mundo.

Recuerden que este cuadro fue pintado por Gran Bretaña, que tenía más soldados distribuidos alrededor del mundo que todas las demás naciones juntas. El llamado "militarismo Prusiano", de hecho, existía, pero no era una amenaza de conquista mundial.

¡Mientras tanto, el sol nunca se ponía en el Imperio británico!

En realidad, los alemanes estaban demostrando ser serios competidores en los negocios de los mercados mundiales y los británicos no lo aprobaban.

Para generar fiebre de guerra, el hundimiento del "Lusitania" - un barco inglés torpedeado dos años antes - fue revivido y puesto una y otra vez en los titulares de los periódicos. La guerra submarina de Alemania resultó ser el principal evento en el periodismo.

La guerra submarina era un problema falso. Alemania e Inglaterra estaban en guerra. Cada uno bloqueaba al otro país. J.P. Morgan y otros financistas vendían municiones a Gran Bretaña. Los alemanes no podían permitir que aquellas provisiones fueran entregadas, tanto como los ingleses no permitirían entregarlas a Alemania. Sir Morgan quería tomarse los riesgos y obtener las recompensas (o sufrir las consecuencias) de vender municiones a Inglaterra, ése era su negocio.

Por supuesto, no era éste un motivo como para que la nación entera fuese arrastrada hacia la guerra.

El "Lusitania", en el tiempo que fue hundido, llevaba seis millones de libras de municiones. En realidad, era ilegal que ciudadanos americanos estuvieran a bordo llevando proyectiles a los beligerantes.

Casi dos años antes que el barco fuera hundido, el New York Tribune (19 de junio de 1913) establecía:

"Los oficiales del "Cunnard" reconocieron al Tribune, correspondiente al día de hoy, que el veloz vapor (“Lusitania”) está siendo equipado con rifles navales de alto poder ...”

El "Lusitania", en realidad, estaba registrado como crucero auxiliar en la Marina Británica.

(Barnes, Harry E., The Genesis of the War, Alfred Knopf, Nueva York, 1926, p. 611).

Además, el gobierno alemán publicó grandes avisos en todos los diarios de Nueva York advirtiendo a los pasajeros potenciales que el barco llevaba municiones y diciéndoles que no cruzaran el Atlántico en él.

Aquellos que eligieron hacer el viaje, sabían el riesgo que tomaban. Sin embargo, el hundimiento del “Lusitania” fue usado hábilmente por los propagandistas para mostrar a los alemanes como inhumanos asesinos de inocentes.

La guerra submarina fue convertida en una cause célebre para empujarnos al conflicto. El 6 de abril de 1917, el Congreso declaró la guerra.

El pueblo americano aceptó, en la seguridad de que sería una de que sería una "guerra para terminar con todas las guerras".

Durante la “guerra para terminar con todas las guerras”, el banquero Privilegiado Bernard Baruch fue convertido en dictador absoluto del negocio americano, cuando el Presidente Wilson lo designó como Presidente del Consejo de Industrias Bélicas, donde él tenía control sobre todos los contratos domésticos para los materiales de la guerra aliada.

Baruch se hizo de muchos amigos mientras ponla decenas de billones en contratos de gobierno, y era rumor muy extendido en Wall Street que, aparte de crear un mundo a salvo para los banqueros internacionales, recogió US$ 200 millones para él.

El “Coronel” House (dra. arriba) era el hombre de primer plano de la fraternidad de la banca internacional. El manipulaba al Presidente Woodrow Wilson (dra. abajo) como a un títere.

Wilson lo llamaba “mi otro yo”.

House jugó un papel importante en la creación de¡ Sistema de Reserva Federal, imponiendo el impuesto graduado a la renta y llevando a América a la Primera Guerra Mundial.

La influencia de House sobre Wilson es un ejemplo de que en el mundo de los superpolíticos, los verdaderos gobernantes no siempre son los que el público ve.

Nacido en Alemania, el financiero internacional Paul Warburg, ideólogo del establecimiento de la Reserva Federal para ejercer control sobre la economía nacional en manos de los banqueros internacionales.

La Reserva Federal controla la oferta de dinero que permite a los manipuladores crear cielos alternos de auge y recesión, característicos de una economía arrolladora.

Esto permite que aquellos que estén en conocimiento previo de los hechos se hagan de fabulosas sumas de dinero, pero aún más importante: permite que los Privilegiados controlen la economía y luego centralicen el poder en el gobierno federal.


Mientras el banquero Privilegiado Paul Warburg controlaba la Reserva Federal y el banquero internacional Bernard Baruch colocaba contratos del gobierno, el banquero internacional Eugene Meyer, ex socio, de Baruch e hijo de un miembro de la casa internacional de la banca de los Rothschild, en Lazard Fréres, por elección de Wilson, fue nombrado jefe de la Corporación de Finanzas de Guerra, donde también pudo hacer un poco de dinero.*

* Meyer después ganó el control del altamente influyente Washington Post, que más tarde se hizo conocido como el Washington Dally Worker.

Hay que hacer notar que Sir William Wiseinan, el hombre enviado por la Inteligencia británica para que ayudara a llevar a los Estados Unidos a la guerra, fue ampliamente recompensado por sus servicios. Se quedó en este país después de la I Guerra Mundial, como un nuevo socio en el banco de Jacob Schiff, Paul, Kuhn, Loeb y controlado por Warburg.

La I Guerra Mundial fue una operación lucrativa para los banqueros internacionales. Pero fue una catástrofe de tal magnitud para los Estados Unidos, que aun hoy pocos se dan cuenta de su importancia. La guerra alteró nuestra tradicional política externa de no intervención y hemos estado casi constantemente atrapados, desde entonces, en perpetuas guerras para lograr una paz permanente.

Winston Churchill observó, en una oportunidad, que todas las naciones hubieran salido mejor si los Estados Unidos se hubiesen preocupado solamente de lo suyo.

"Si hubiéramos hecho eso", dijo, "la paz, se habría logrado con Alemania; no hubiera habido colapso alguno en que Rusia optara por el comunismo; ni caída del gobierno en Italia, seguida por el fascismo, y el nazismo nunca hubiera ganado ascendencia en Alemania".

(Social Justice Magazine, 3 de julio de 1939, p. 4).

La Revolución Bolchevique en Rusia fue, obviamente, uno de los acontecimientos decisivos, en la historia del mundo.


Es un hecho histórico sobre el cual hay mucha falta de información. Los formadores-de-mitos y re-escritores de la historia han hecho su labor de pintores de paisajes muy bien. El establecimiento del comunismo en Rusia es el clásico ejemplo de la segunda "gran mentira" del comunismo, esto es, que el movimiento es de las masas oprimidas que se levantan en contra de los patrones explotadores. Esta astuta decepción ha sido fomentada desde antes de la primera Revolución Francesa, en 1789.

La mayor parte de la gente cree hoy que los comunistas tuvieron éxito en Rusia, porque fueron capaces de reunir detrás de ellos la simpatía y frustración del pueblo ruso, que estaba ya hastiado de la tiranía de los Zares. Esto es ignorar la historia de lo que realmente sucedió. Mientras que a todo el mundo se le recuerda que la Revolución Bolchevique tuvo lugar en noviembre de 1917, pocos saben que el Zar había abdicado siete meses antes, en marzo.


Cuando el Zar Nicolás II abdicó, un gobierno Provisional fue establecido por el Príncipe Lvov, quien quería imitar al gobierno nuestro. Pero, desafortunadamente, el gobierno de Lvov permitió el régimen de Kerensky.


Kerensky, un llamado socialista democrático, pudo haber estado dirigiendo un gobierno de vigilancia frente a los comunistas.

Permitió que la guerra contra Alemania y los otros Poderes Centrales siguiera, pero él dictó una amnistía general para los comunistas y otros revolucionarios, muchos de los cuales habían estado exiliados después de la infructuosa Revolución Roja de 1905. De vuelta a la madre Rusia, llegaron 250 mil decididos revolucionarios y la condena del gobierno del propio Kerensky fue sellada.

En la Unión Soviética, como en todo país comunista (o como se llaman a sí mismos - países socialistas), el poder no ha venido a las manos, de los comunistas por el deseo de las masas oprimidas. El poder ha venido desde la cúspide hacia abajo, en cada circunstancia. Reconstruyamos brevemente la secuencia de la toma de posesión de los comunistas.

El año es 1917. Los Aliados luchan con los Poderes Centrales. Los Aliados incluyen a Rusia, el Commonwealth Británico, Francia y, por abril de 1917, los Estados Unidos. En marzo de 1917 se pusieron en movimiento fuerzas planificadas para obligar al Zar Nicolás II a abdicar. El lo hizo bajo la presión de los Aliados, después de severos desórdenes en el capitolio Zarista de Petrogrado, desórdenes causados por los trastornos en el sistema de transportes, que aisló a la ciudad de provisiones alimenticias y llevó al cierre de las fábricas.

Pero ¿dónde estaban Lenin y Trotsky mientras todo esto sucedía?

Lenin se hallaba en Suiza y había estado en Europa Occidental desde 1905, cuando fue exiliado por tratar de derribar al Zar en la infructuosa revolución comunista de ese año. Trotsky también estaba en el exilio, de reportero de un diario comunista en el barrio bajo de Nueva York. Los Bolcheviques no eran una fuerza política decisiva en el momento en que el Zar abdicó.

Llegaron al poder no porque las masas oprimidas de Rusia los llamaran de vuelta, sino porque hombres muy influyentes de Europa y los Estados Unidos los enviaron para allá.

Lenin fue enviado a través de la Europa-en-guerra, en el famoso "tren sellado". Lenin llevaba consigo algo así como US$ 5 a US$ 6 millones en oro. Todo estaba arreglado por el alto mando alemán y Warburg, a través de otro socialista de toda una vida, un hombre muy rico llamado Alexander Helphand, alias "Parvus".

Cuando Trotsky dejó Nueva York, a bordo del “S. S. Christiania” el 27 de marzo de 1917, lo hizo rodeado de 275 revolucionarios; la primera escala fue en Halifax, Nueva Escocia. Allí los canadienses agarraron a Trotsky y su dinero y los acorralaron a ambos.

Para el gobierno canadiense ésta fue una actitud muy lógica, ya que Trotsky había dicho muchas veces que sí él tenía éxito en llegar al poder en Rusia, él pararía inmediatamente lo que llamaba la "guerra imperialista" y pediría una paz separada con Alemania. Esto dejaría libres a millones de tropas alemanas para cambiarlas desde el frente oriental al occidental, donde podrían matar canadienses.

Trotsky fue a prisión por cinco días. Después, de improviso, los británicos (a través del futuro socio de Kuhn, Loeb - Sir William Wiseman) y los Estados Unidos (a través del ubicuo "Coronel" House) presionaron al gobierno canadiense, para que dejara en libertad a Trotsky. Por lo tanto, con un pasaporte americano, Trotsky volvió a encontrarse con Lenin.


Se juntaron y, en noviembre, a través de soborno, astucia y brutalidad, pudieron, con la punta de las bayonetas, obligar a las masas a aceptar el traspaso de "todo el poder a los soviéticos".


Los comunistas llegaron al poder capturando un mero puñado de ciudadanos claves. De hecho, prácticamente toda la Revolución Bolchevique tuvo lugar en una ciudad - Petrogrado. Fue como si todos los Estados Unidos se volvieran comunistas, porque una chusma dirigida por los comunistas tomara Washington D. C. Pasaron años antes que los soviéticos consolidaran el poder a través de Rusia.

Los alemanes, con el problema encima, tuvieron una excusa plausible para financiar a Lenin y Trotsky. Los dos alemanes más responsables del financiamiento de Lenin eran Max Warburg y un ruso desplazado llamado Alexander Helphand. Ellos podían argumentar que estaban sirviendo a la causa de su país al ayudar y financiar a Lenin.

Sin embargo, estos dos “patriotas” alemanes no se preocuparon de informar al Kaiser de su plan para fomentar una revolución comunista en Rusia.

El cuadro toma otra dimensión cuando se considera que el hermano de Max Warburg era Paul Warburg, el más interesado en establecer el Sistema de Reserva Federal y quien, desde su posición en el Consejo de Directores de la Reserva Federal, jugó un papel clave en el financiamiento del esfuerzo de guerra americano (cuando las noticias goteaban en diarios americanos acerca del hermano Max manejando las finanzas alemanas, Paul renunció a su puesto en la Reserva Federal, sin pena ni gloria).


De aquí en adelante la trama es repugnante.

El suegro del hermano de Max Warburg, Félix, era Jacob Schiff, el socio principal de Kuhn, Loeb y Cía. (Paul y Félix Warburg, ustedes recordarán, también eran socios en Kuhn, Loeb y Cía, mientras Max operaba el banco de la familia Rothschíld en Francfort).

Jacob Schiff también ayudó a financiar a León Trotsky.

De acuerdo al N.Y. Journal-American, del 3 de febrero de 1949:

"Hoy el nieto de Jacob, John Schiff, estima que el viejo botó 20 millones de dólares por el triunfo final del Bolchevismo en Rusia".

(Ver Cuadro 6)

Una de las mejores fuentes de información sobre el financiamiento de la revolución Bolchevique es Czarism and the Revolution, escrito por un importante General ruso blanco, llamado Arséne de Goulevitch, quien fue el fundador de la Unión de los Ciudadanos Oprimidos en Francia.


Pulsar sobre el cuadro para ver el esquema al completo.

En este libro, escrito en francés y luego traducido al inglés, De Goulevitch anota:

"Los principales proveedores de los fondos de la revolución, sin embargo, no eran ni los ricos millonarios rusos ni los bandidos armados de Lenin. La 'verdadera' plata venía principalmente de ciertos círculos británicos y americanos que, por mucho tiempo, hablan prestado su apoyo a la causa revolucionaria rusa..."

De Goulevitch continúa:

"El importante papel jugado por el acaudalado banquero americano Jacob Schiff en los eventos de Rusia, aunque todavía está sólo Parcialmente revelado, ya no es más un secreto"

El General Alexander Nechvolodov es citado por De Goulevitch, de haber manifestado en su libro sobre la Revolución Bolchevique:

"En abril de 1917, Jacob Schiff declaró públicamente que era gracias a su aporte financiero que la revolución en Rusia había tenido éxito."

"En la primavera de ese mismo año, Schiff comenzó a subvencionar a Trotsky..."

"Simultáneamente, Trotsky y Cia. también estaban siendo subvencionados por Max Warburg y Olaf Aschberg, del Nye Banken de Estocolmo..., el Rhine Westphalian Syndicate y Jivotovsky..., cuya hija casó después con Trotsky."

Schiff gastó millones por derrocar al Zar y más millones para derrocar a Kerensky.

Mandaba dinero a Rusia hasta mucho después que las verdaderas intenciones de los bolcheviques fueran conocidas en el mundo. Schiff juntó US$ 10 millones, supuestamente para ayuda de guerra a los judíos en Rusia, pero eventos posteriores revelaron ser un buen negocio de inversión (Forbes, B. C. Men Who Are Making America, pp. 334-5).

De acuerdo a De Goulevitch:

"El señor Bakhmetiev, el último Embajador imperial ruso en los Estados Unidos, nos cuenta que los bolcheviques, después de la victoria, transfirieron 600 millones de rublos en oro, entre los años 1918 y 1922, a Kuhn, Loeb y Compañía" (firma de Schiff).

La participación de Schiff en la revolución bolchevique, aunque ahora naturalmente negada, fue bien conocida entre los Servicios de Inteligencia de los Aliados de la época.


Esto llevó a que se hablara mucho que el bolchevismo era un plan judío. El resultado es que el tema del financiamiento de la toma de posesión comunista sobre Rusia se hizo tabú. Evidencia posterior indica que el financiamiento de los bolcheviques estaba en manos de un sindicato de banqueros internacionales que, además del grupo Schiff-Warburg, incluía los intereses de Morgan y Rockefeller.

Los documentos dan testimonio que la Organización Morgan puso por lo menos US$ 1 millón en el equipo revolucionario rojo.*

* Hagedorn, Herman, The Magnate, John Day. N. Y. También ver Washington Post, 2 de febrero de 1918, p.195

Había aun otro financista de la revolución bolchevique muy importante: era un inglés extremadamente rico llamado Lord Alfred Milner, el organizador y jefe de una sociedad secreta llamada el "Grupo de la Mesa Redonda", que era respaldada por Lord Rothschild (discutido en el próximo capítulo).

De Goulevitch nos hace notar más adelante:

"El 7 de abril de 1917, el General Janin hizo la siguiente introducción en su diario ('Au G. C. C. Russé'. Le Monde Slave, Vol. 2, 1927, pp. 296-297): Larga entrevista con R., quien ,confirmó que yo había sido descubierto por M. Después de referirse al odio alemán suyo y de su familia, se va al tema de la revolución que, según dice, estuvo manejada por los ingleses, más precisamente por Sir George Buchanan y Lord (Alfred) Milner.

Petrogrado, en ese momento, estaba lleno de ingleses... El podría, aseguró, nombrar las calles y los números de las casas en que los agentes británicos estaban alojados. Ellos fueron informados, durante el levantamiento, de haberse distribuido dinero a los soldados y haberlos incitado a amotinarse".

De Goulevitch continúa revelando:

"En entrevista privada, he sido informado que más de 21 millones de rublos fueron usados por Lord Milner en el financiamiento de la revolución rusa".

Debería ser anotado, entre paréntesis, que Lord Milner, Félix y Max Warburg, representaban a "sus" respectivos países en la Conferencia de Paz en París, al concluir la I Guerra Mundial.

Si de alguna manera podemos atribuir el financiamiento de Lenin al "patriotismo" alemán, ciertamente no podemos pensar que fue "patriotismo" el que inspiró a Schiff, Morgan, Rockefeller y Milner a financiar a los bolcheviques. Gran Bretaña y América estaban en guerra con Alemania y eran aliados de la Rusia Zarista. Librar a docenas de divisiones alemanas para cambiarlas del frente oriental a Francia y matar cientos de miles de soldados británicos y americanos, fue algo más que traición.

En la revolución bolchevique vemos muchas de las antiguas caras que fueron responsables de crear el Sistema de Reserva Federal, iniciar el impuesto graduado a la renta, establecer fundaciones libres-de-impuesto y empujarnos a la I Guerra Mundial. De cualquier modo, si usted concluye que esto es nada más que coincidencia, su nombre será inmediatamente borrado del registro socialista.

Ninguna revolución puede tener éxito sin organización y dinero.


"Las masas oprimidas", generalmente, dan poco de lo primero y nada de lo último. Pero los Privilegiados de la cima se las pueden arreglar con ambas.

¿Cuál era la posible ganancia de estas gentes en el financiamiento de la revolución rusa? ¿Qué ganaban manteniéndola viva y a flote, o, durante los años de 1920, invirtiendo millones de dólares en lo que Lenin llamaba su Nuevo Programa Económico, salvando a los soviéticos de la ruina?

¿Por qué estos "capitalistas" hacían todo esto?


Si el destino de uno es la conquista global, hay que empezar en alguna parte. Puede o no puede haber sido coincidencia, pero Rusia era uno de los países europeos más importantes que carecían de Banco Central. En Rusia, por primera vez, la conspiración comunista ganó una sede geográfica desde la cual podía enviar ataques contra las otras naciones del mundo. El Occidente ahora tenia un enemigo.

En la revolución bolchevique tenemos a los hombres más ricos y poderosos del mundo financiando un movimiento que sostiene que su propia existencia está basada en el concepto de despojar de sus fortunas a hombres como:

Pero, obviamente, estos hombres no tienen temor del comunismo internacional.

Es lógico suponer que si ellos lo financiaron y no le temen, debe ser porque ellos lo controlan. ¿Puede haber otra explicación que tenga sentido? Recuerden que por más de 150 años ha sido procedimiento normal de operación de los Rothschild y sus aliados el de controlar ambos lados en todo conflicto. Debe tener un "enemigo" si va a cobrar al rey.


El balance de poderes Oriente-Occidente es la política usada como una de las principales excusas por la socialización de América. Aunque no era su principal propósito, nacionalizando a Rusia los Privilegiados adquirieron un gran bien raíz, pleno de derechos mineros, por un monto cercano a los US$ 40 millones.












Lord Alfred Milner, acaudalado inglés y hombre de primer plano de los Rothschild, sirvió de contador de los banqueros internacionales en Petrogrado durante la revolución bolchevique.

Después encabezó la sociedad secreta conocida como , que se dedicaba a establecer un gobierno mundial dondequiera que un grupo de super-ricos financieros controlaran el mundo bajo la guisa del socialismo.


El subsidiario americano de esta conspiración es el llamado, Concejo de Relaciones Exteriores (CRE) y fue iniciado, y aún es controlado, por los banqueros internacionales izquierdistas.



Según su nieto John, Jacob Schiff (arriba), asociado a los Rothschild por largo tiempo, financió la revolución comunista en Rusia llegando a los US$ 20 millones.

Según un informe de los archivos del Departamento de Estado, su empresa, la Kuhn, Loeb y Cía., financió los cinco primeros años del plan de Stalin.

El socio y pariente de Schiff Paul Warburg dirigió el establecimiento del Sistema de Reserva Federal, al mismo tiempo de estar en la nómina de la Kuhn, Loeb.

Los descendientes de Schiff son hoy participantes activos en el Consejo de Relaciones Exteriores.






Casa del Consejo de Relaciones Exteriores, en la Calle 68 de Nueva York.

El objetivo admitido del CRE es abolir la Constitución y reemplazar la República, que fue un día independiente, por un Gobierno Mundial.

Los miembros del CRE han tenido el control de las últimas seis administraciones, Richard Nixon ha sido miembro y ha designado al menos a 100 miembros del CRE en altas Posiciones en su gobierno.


Sólo podemos tener teorías sobre el modo en que Moscú es controlado desde Nueva York, Londres y París. Mucho de este control es económico, sin duda, pero es seguro que los banqueros internacionales tienen a alguien dentro de Rusia que les exige a los líderes soviéticos mantenerse en línea.


La entidad puede ser SMERSH, la organización de asesinato comunista internacional, descrita en testimonios ante los comités del Congreso y por Ian Fleming en sus libros de James Bond. Porque aunque las novelas de Bond eran salvajemente imaginativas, Fleming había estado en la Inteligencia de la marina británica, mantuvo excelentes contactos secretos alrededor del mundo y tenía reputación de ser un agudo estudiante de la conspiración internacional.

Sin embargo, sabemos que un grupo de financistas americanos no sólo ayudó a establecer el comunismo en Rusia, sino que se esforzó poderosamente para mantenerlo vivo.


Desde 1918 este grupo ha estado comprometido en transferir dinero y, probablemente, lo que es más importante, en transferir información técnica a la Unión Soviética. Esto lo demuestra claramente el letrado Anthony Sutton, del Instituto Hoover sobre Guerra, Revolución y Paz, de la Universidad de Stanford, en su historia en tres tomos llamada Western Technology and Soviet Economy Development.


En su mayoría usando documentos del Departamento de Estado, Sutton muestra terminantemente que todo lo que los soviéticos poseen ha sido virtualmente adquirido del Occidente.


No es una exageración decir que la URSS fue hecha en USA. Los pintores de paisajes, incapaces de refutar el monumental saber de Sutton, sencillamente lo pintan fuera del cuadro. En Versalles, este mismo grupo se dedicó a esculpir Europa y a preparar el escenario para la I Guerra Mundial.

Como Lord Curzon comentó:

"No es un tratado de paz, es un simple quiebre de hostilidades".

En 1933, los mismos Privilegiados empujaron a FDR a reconocer a la Unión Soviética, salvándola de la ruina financiera, mientras que al mismo tiempo firmaban, bajo la mesa, enormes préstamos en ambos lados del Atlántico para el nuevo régimen de Adolfo Hitler.


Haciendo esto, ellos ayudaban en gran parte a la preparación del escenario de la II Guerra Mundial y a los eventos que siguieron. En 1941, los mismos Privilegiados corrieron a ayudar a nuestro "noble aliado" Stalin, después de su ruptura con Hitler. En 1943, estos mismos Privilegiados partieron a la Conferencia de Teherán y procedieron al inicio del despedazamiento de Europa, después de la segunda gran "guerra para terminar con la guerra".

De nuevo en Yalta y Potsdam, en 1945, establecieron la política de China..., después resumida por Owen Lattimore:

"El problema estaba en cómo hacerla (a China) caer sin que se notara que los Estados Unidos la habían empujado".

Los hechos son ineludibles. El comunismo ha sido impuesto en un país detrás del otro, en la población local de arriba hacia abajo.

Las fuerzas más sobresalientes en la imposición de esa tiranía vinieron de los Estados Unidos y Gran Bretaña. Este es un cargo que ningún americano formula gratuitamente, pero los hechos no llevan a otra conclusión posible. La idea que el Comunismo es un movimiento de las masas oprimidas es un fraude.
Nada de lo anterior tiene sentido si el comunismo es realmente lo que los comunistas y el Establishment nos dicen que es. Pero si el comunismo es un brazo de una conspiración mayor, que aspira a controlar el mundo a través de billonarios con poder desquiciado (y brillantes, pero despiadados académicos que les han mostrado cómo usar su poder), todo se vuelve perfectamente lógico.

Es en este punto cuando deberíamos nuevamente dejar en claro que esta conspiración no está compuesta sólo de banqueros y capitalistas internacionales, sino que incluye a inteligencias representativas de los más diversos estratos de la sociedad.


Empezando con Voltaire y Adam Weishaupt y pasando por John Ruskin, Sidney Webb, Nicholas Murray Butter, y siguiendo al presente con Henry Kissinger y John Kenneth Galbraith, siempre ha sido el erudito buscador de caminos de poder el que ha mostrado a los "hijos de los muy poderosos" el modo en que la riqueza puede ser usada para gobernar el mundo.

No podemos someter al lector a un esfuerzo demasiado grande, ya que es de importancia que recuerde que este libro sólo está discutiendo un segmento de la conspiración, la labor de ciertos banqueros internacionales.

Otros segmentos igualmente importantes, que trabajan para fomentar la lucha laboral, religiosa y racial, para promover el socialismo, han sido descritos en numerosos otros libros. Estas otras divisiones de la conspiración operan independientemente de los banqueros internacionales, en la mayoría de los casos, y sería ciertamente desastroso ignorar el peligro que representan contra nuestra libertad.

Sería igualmente absurdo englobar a todos los hombres de negocio y banqueros en la conspiración. Uno debe distinguir entre la libre empresa competidora, el más moral y productivo sistema jamás ideado, y el capitalismo de cartel dominado por industriales monopolistas y banqueros internacionales.

La diferencia está en que el empresario privado opera ofreciendo productos y servicios en un mercado de libre competencia, mientras que el capitalista de cartel usa al gobierno para obligar al público a hacer negocios con él. Estos socialistas corporativos son mortales enemigos de la empresa privada competidora.

Los Liberales están esperanzados de que estos "barones ladrones" fijarán precios, equiparán mercados, establecerán monopolios, comprarán políticos, explotarán a los empleados y los despedirán antes de jubilar, pero ellos no creen en absoluto que estos mismos hombres desean gobernar el mundo o usar el comunismo como el puñal de su conspiración.

Cuando uno discute las maquinaciones de estos hombres, los Liberales generalmente responden diciendo:

“¿Pero ¿no crees que tienen buenas intenciones?”

Sin embargo, si usted piensa con lógica, razón y precisión en este campo, y trata de descubrir a los buscadores de poder, la gran masa del Establishment lo acusará de ser un peligroso paranoico, que está "dividiendo" a nuestra gente.

En todas las demás áreas, por supuesto, ellos alientan la disidencia, por ser saludable en una "democracia".


ORIGEN DEL TEXTO: capítulo cuarto del libro "Nadie se atreve a llamarlo Conspiración".

El texto original ha sido ampliado con algunas anotaciones, insignificantes, que están entre paréntesis. Algunas frases, pocas, traducidas muy literalmente, han sido retocadas a una expresión más española. Si alguien quiere leer el texto completo sólo debe clicar sobre el nombre del libro y lo podrá leer en línea.

domingo, 1 de mayo de 2011

PULSA DENURA PARA ZAPATERO

La “pulsa denura” es una invocación a los ángeles exterminadores y se utilizada como último recurso cuando la justicia de los hombres no es capaz de solucionar un problema en cuestión. En la religión secreta de los rabinos judíos, la cabala, en dicha ceremonia se invoca a los ángeles de la destrucción con el objeto de aniquilar al enemigo.

Esta ceremonia es mencionada en algunas ocaciones en textos judíos, en el Talmut de Babilonia y en el Zohar. En la Tora se prohiben este tipo de rituales de magia e invocación a los demonios, pero hay que tener presente que en la tradición judía los ángeles de la destrucción, para nosotros demonios, no juegan el mismo papel que en la tradición cristiana. En el judaismo los demonios son siervos de dios y castigan de forma inmisericorde a los impios.

El ritual del “pulsa denura” consiste en una serie de plegarias en las que se pide a los ángeles de la destrucción que juzguen a un determinado individuo malvado y peligroso. En la “pulsa denura”, que significa latigo de fuego en arameo, se invoca a los demonios para que hagan este trabajo, pero si los demonios consideran que el alma impugnada no tiene pecados, la maldición caerá sobre aquellos que lo han iniciado.

El Rabino (Cabalista) lidera el “minián”, formado por un grupo de 20 hombres Judíos, los cuales tienen que reunir unos requisitos, como estar casado, ser mayores de 40 años y tener barba. En la “pulsa denura” no se invoca a Dios, sino a los Demonios, para que hagan el mal (justicia) sobre alguien, para que muera o caiga en desgracia. El proceso debe ser llevado a cabo tras tres días en ayuno, a medianoche y alrededor de una tumba de un mártir Judío. Entonces se invoca mediante una plegaria secreta a los ángeles sentados junto a Satán (para los judíos un ángel al servicio de Dios), pero como se apuntó con anterioridad, si los ángeles (demonios) creen que el alma impugnada no tiene pecados, el rito se volverá contra aquellos que lo iniciaron.

¿Son efectivas estas ceremonias?

Se sabe de dos “pulsa denura” que fueron hechas públicas con anterioridad a los acontecimientos. La primera fue contra Isaac Rabin, que murió dos meses más tarde a manos de un extremista judío. En la ceremonia se dicen cosas como: “te envío los ángeles del la ira y la furia Isaac, hijo de Rosa Rabin, para que te anulen, borren tu espectro y te echen a los infiernos”.

La segunda fue contra Ariel Sharon, que dos meses más tarde cayó fulminado por una embolia masiva.

El vídeo que hay al final del artículo fue hecho público internacionalmente para que la víctima, Ariel Sharon, se enterara de la maldición.


No creo que entre los más de 5 millones de parados españoles cueste mucho encontrar unas decenas de miles de hombres mayores de 40 años, con barba (si hace falta, habrá que dejársela), con hijos y capaces de reproducir todo lo dicho en este vídeo, en un cementerio, a media noche, alrededor de la tumba de algún conocido patriota elegido tras una subasta, porque de lo contrario esto puede llevar varías décadas de acaloradas discusiones. Sólo hay que cambiar el nombre de Ariel Sharon por el de Josemaría Rodríguez Zapatero.

Realizado el ritual, sólo hay que esperar tres cosas: que el número de parados se rebaje en unas cuantas decenas de miles de personas víctimas de la “pulsa denura”, que Zapatero desaparezca, o que no pase nada de nada, en cuyo caso muy posiblemente, a 2.500 nuevos parados por día, llegaremos a los seis millones de parados.

sábado, 23 de abril de 2011

Cristo el Mesias. Muy brevemente.

El cristianismo, esa religión tan extendida, con tantas caras distintas y tan conocida como desconocida por muchos.

El cristianismo toma su origen etimológico de Jesucristo, un personaje legendario que se toma como punto de partida para una “nueva” filosofía que acabó por ser dominante y oficial en el Imperio Romano.

Cristo es la traducción griega de la palabra judía Mesías, ungido (lleno del espíritu de Dios).

¿De dónde nace la necesidad de un Mesías, de un ser especial ungido, salvador del pueblo judío?

En el siglo VII a. C, el rey de Judea (parte sur del actual Israel) Josias, se propuso la unificación de Judea con Israel (que era el reino judío del norte bajo ocupación asiria). Israel había sido invadido por los asirios en el 772 a. C. y en Judea vivían numerosos israelitas y descendiente de israelitas. Para realizar su propósito unificador, parece muy posible que Josias encargara la redacción de un texto “ancestral perdido”, atribuido a Moisés, que debía unir en una sola la tradición histórica y religiosa de Israel y Judea. Ese texto “se encontró” en el Templo de Jerusalén por los sacerdotes. Se le atribuyó una gran antigüedad y se estableció con él la tradición judía de la primera Tora (= instrucción).

Entre las cosas que Josias mandó establecer como nueva tradición unificada, estaba la existencia de un solo templo para el culto, en Jerusalén, capital de Judea, que se convertiría así en ciudad santa para los judíos. En lo que interesa de esta historia, a parte de relatarse en esta primera Tora una tradición histórica común sobre los orígenes (génesis, Moisés, David, Salomón) y las causas de las vicisitudes sufridas a manos de sus vecinos por el pueblo judío, también se incluían relatos proféticos. En los conocidos como del profeta Isaias (pre-Isaias) se anunciaba la llegada de un Mesías. Un Mesías que reunificaría a los judíos bajo un solo reino de increíble prosperidad como nunca los tiempos habían visto, después del de David y Salomón, en la historia.

Básicamente el plan de Josias se puede resumir en: un Dios, un pueblo, un santuario, una Ley y una tierra.

El rey Josias pensaba ser ese Mesías. Pero no pudo cumplir del todo su propósito. Durante el reinado de Josias se tiene evidencia arqueológica de la destrucción de templos “paganos”, incluso judíos (disidentes) y de la quema de sus sacerdotes, cuyos restos calcinados fueron enterrados en esos propios templos. Sus primeros avances hacia el norte, hacia Israel, no gustaron en Egipto, pues la agresión de Josias debilitaba al Imperio Asirio. El resultado fue que el Faraón de Egipto, Necao II, armó un ejército y lo dirigió personalmente para auxiliar a los asirios. En la batalla de Megido, Josias perdió la vida frente a las tropas egipcias.

Desde entonces, la misión del Mesías planeada por el rey Josias, quedó en el aire. Poco más tarde, el Imperio Babilonio, antaño aliado de Judea, con Nabucodonosor a la cabeza, marchó sobre Jerusalén y el reinó de Judá, como tal, fue borrado del mapa.

Parte de la población, con sus sacerdotes, fue llevada a Babilonia. Este exilio acabó por hacer fructificar la reforma del rey Josias, pues los sacerdotes exiliados centraron la inexistencia del país en los escritos, en la Tora. Es muy posible que esta primera Tora (Pentateuco o Deuteronomio) fuera un buen sistema para mantener a los exiliados judíos bajo la autoridad de los sacerdotes, que sin lugar a dudas sacaban gran provecho de ese poder de control. Para un pueblo sin tierra, la ilusión de un Mesías (de nombre Emmanuel = “Dios con nosotros”, según los profetas) que restituyera el reino judío, resultaba fundamental. En el judaísmo, los sacerdotes se dieron cuenta por primera vez de que poco importaba la posesión de la tierra si gracias a unos textos podían poseer y conservar la voluntad del pueblo, su pueblo judío.

Con la caída del Imperio Babilonio, se produce el regreso de los exiliados desde Babilonia a Israel, lo que será también clave para asentar las bases terrenales del judaísmo, para siempre, en Palestina. La Tora es redefinida, dándole un nuevo giro, en donde será el nuevo texto el que legitimará el regreso de los exiliados añadiendo un origen Babilonio, mítico, para todos los judíos: el patriarca Abraham (= padre de muchos pueblos), natural de Ur (en el actual Irak). Este será ahora el primer patriarca, en el que nace el pacto entre Dios y sus descendientes (la historia de Moisés se transforma en un segundo pacto con Dios), dueños de una tierra prometida por su dios a sus descendientes, una tierra que nadie más tendrá derecho a poseer, lo cual da un nuevo sentido al texto y muestra la gran importancia de los sacerdotes llegados desde Babilonia. Se especula que estos sacerdotes podrían haber implantado, sólo entre los rabinos, la Cabala Práctica (= magia negra). Con lo cual estaríamos ante una religión para el pueblo judío, la Tora, y una religión oculta, secreta, mágica y de raíces sumerio-babilónicas, para la elite dominante, para los rabinos, y más concretamente para la tribu de Levi. Conviene recordar este detalle tribal y de cabala (magia), prohibida por la Ley Mosaica, por lo que se explicará más adelante.

En lo que nos interesa, aún hoy, 2500 años después, la mayoría de los judíos espera la llegada de un Mesías que reconstruya la Arcadia Feliz judía del Rey David y el Rey Salomón, reinados de los que no hay, a excepción de los textos judíos, ninguna evidencia histórica de su existencia.

Sin ese contexto histórico, jamás habría existido un Mesías, hijo de Dios, como el que nos explica el cristianismo.

¿Es Josua, Jesús, el único Mesías salido de los judíos?

A lo largo de la historia han existido diferentes Mesías judíos. Cada uno de ellos tuvo su grupo de seguidores. Después de Jesús de Nazaret, uno de los más exitosos de los que se tiene buena bibliografía, fue Sabbatai Levi, que en el siglo XVII llegó a conmocionar las conciencias de la mayoría de los judíos de Europa. Se llegó a afirmar que más de la mitad de los judíos europeos creyeron ver en Sabbatai Levi al esperado Mesías.

Pero, ¿existió realmente Jesús de Nazaret?

A parte de los textos cristianos, y los posteriores textos judíos (por sus disputas con los herejes cristianos), no hay ningún dato histórico que recoja la existencia del Jesucristo bíblico. Se sabe, arqueológicamente, que Nazaret no existía en tiempos del Jesucristo bíblico (hasta el siglo IV d. C. no hay evidencias arqueológicas). Y lo mismo ocurre con Belén, su supuesto lugar de nacimiento.

Como se explicará más adelante, posiblemente la vida del Jesús del Nuevo Testamento, así como la mayoría de la tradición cristiana, especialmente la católica romana, es un calco de otras fábulas mitológicas anteriores al cristianismo. Pese a todo, es posible que entre los judíos existiera un disidente, una figura de la que pocos datos reales, objetivos, se tienen, que propició la existencia de una corriente considera herética dentro del judaísmo que fue duramente perseguida y castigada (incluso con la lapidación) por los rabinos. Entre los judíos perseguidores de estos herejes destacó notablemente Pablo de Tarso (en la actual Turquía), un judío griego (su nombre judío era Saulo) con ciudadanía romana (su nombre romano era Pablo) que más tarde será conocido como San Pablo y que será el verdadero fundador intelectual de la Iglesia Católica Cristiana.

¿Cual es el motivo de que se le llamara a este Mesías el nazareno?

La hipótesis más sugerente, dada la inexistencia en esas fechas de la ciudad de Nazaret, es que la confusión nazca de la palabra hebrea, Nozrim, que derivaba del término, Nozrei ha-Brit-los, literalmente: Guardianes del Convenio (o de la Alianza, del Arca de la Alianza). El término, Nozrei ha-Brit, puede ser seguido muy atrás en el tiempo en el Antiguo Testamento. Estaríamos entonces ante la figura de un notable importante y además Nozrim, por propia atribución, o por pertenecer a esa guardia de custodios de la Alianza, perteneciente, si los textos son correctos, a la tribu de David. No podría tratarse de un rabino, porque estos eran de la tribu de Levi, y por lo que se sospecha, mantenían un culto secreto a espaldas del pueblo judío.

En ese contexto habría que mencionar las palabras atribuidas a Jesucristo en San Juan. 8. ¿Hijos de Abraham o hijos del diablo?

44 “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. “

¿Cuál fue entonces la vida del Mesías Cristiano, de Jesucristo?

Nació de una virgen por inmaculada concepción a través de la intervención de un espíritu (Espíritu Santo). Esto cumplía una antigua profecía. Cuando nació, el tirano dirigente quería matarlo. Sus padres tuvieron que huir por su propia seguridad. Todos los niños varones menores de dos años fueron asesinados por orden del gobernante cuando trató de matar al niño. Ángeles y pastores estaban en su nacimiento y recibió obsequios de oro, incienso y mirra.”

Fue venerado como el salvador de los hombres y llevaba una vida moral y humilde. Realizó milagros que incluyeron curar al enfermo, dar la vista a los ciegos, expulsar a demonios y resucitar. Fue condenado a morir en la cruz entre dos ladrones. Descendió al infierno y se levantó de entre los muertos pasados tres días para ascender de regreso al cielo, junto a su padre divino.”

Todo esto coincide parcialmente (o incluso casi totalmente) con la vida y milagros de otros dioses solares (o de ciclo vegetal = nacimiento, muerte, resurrección) anteriores al cristianismo. En la figura de Cristo se aunan muchos de los mitos de religiones anteriores formando uno más completo, más compacto, una síntesis de todos ellos.

Los más importantes serían Horus (y su madre la virgen Isis), Krisna, Mitra, Hércules, Baco, Zoroastro, etc., etc., etc.

En internet, y en documentales diversos, se realizan comparaciones muy miméticas entre el mito de Jesucristo y otros mitos anteriores. Objetivamente, tal mimetismo absoluto, con la cruz cristiana incluida y la muerte en la cruz, como se va repitiendo mediante el “copia y pega”, no existe, es una invención de alguien que ha triunfado como la espuma y va camino de consolidarse como una verdad, en algunos círculos, indiscutible. Yo no he encontrado pruebas serias de un mimetismo total, pero sí es evidente que el mito de Jesucristo es un compendio de historias mitológicas muy anteriores.

De Jesús se dice que nació en 25 de diciembre, una fecha que los Cristianos tomaron de religiones del Sol, del Sol Invictus (el Sol Invicto). También se dice que murió en la Pascua en una cruz. Esto es una repetición de la misma historia antigua otra vez. Los egipcios representaron a Osiris estirado sobre una cruz en simbolismo astrológico.

En las distintas mitologías solares, el dios solar tardaba tres días para recuperarse de la "Muerte" en 21 / 22 de diciembre. ¿En los Evangelios hay tres días entre "la muerte" de Jesús y el "ascenso" de entre los muertos?. Tres días es el mismo tiempo que tardaba el hijo de Dios, Tammuz, de Babilonia, para levantarse otra vez. Estos tres días son un simbolismo del ciclo solar, que baja en el horizonte y tarda tres días en recuperar su posición anterior.

La corona solar sobre o tras la cabeza de Jesucristo, los santos, santas y Vírgenes, ya existía en la antigüedad. Era el disco solar.


¿Es la cruz cristiana anterior al cristianismo?

Sí, es muy anterior al cristianismo. En Egipto existía una cruz muy parecida a la Cristiana, con la parte superior en forma de “aro” o “asa”, que era símbolo de la vida. Algunos suponen que su origen era un aparato para sembrar la cosecha.

A parte de la similitud egipcia, la cruz tenía un significado anterior relacionado con la astronomía y el cuadrante astronómico de doce signos zodiacales, representados en una rueda celeste en la que estos se agrupaban por triadas divididas en cuatro estaciones por sus correspondientes cuadrantes.

En este origen astrológico, nace la idea de la Trinidad divina, común a muchas religiones. La cruz, dividía el círculo astronómico en cuatro partes. En cada parte, una triada de signos zodiacales. Cada triada, era una estación del año: nuestras cuatro estaciones actuales.

Como el cristianismo se originó durante la era de Piscis (que acabará en el 1260 aprox., aunque la fecha se puede calcular de distintas maneras y nos dará cientos de años de diferencia), el primer símbolo cristiano fue un Pez. Pero después se impone la cruz divisoria.

¿Era Jesucristo judío?

Para empezar, no se sabe quien era realmente ni si existió. Lo único evidente es que existía una corriente herética entre los judíos, fundamentada en un personaje llamado Jesús, o Jesucristo, que es lo que da nacimiento al cristianismo. Es de suponer que el origen de todo ese movimiento se produce a consecuencia de un personaje influyente de la comunidad judía del que a parte de las fuentes cristianas (cien años posteriores a su muerte) y posteriormente la judías y romanas, no se tiene constancia histórica.

Sin la intervención de Pablo de Tarso, un ciudadano romano (muy helenizado) con cierto prestigio entre la comunidad judía de Asia Menor, muy posiblemente el cristianismo no habría calado en el mundo romano.

Será Pablo de Tarso (que no conoció a Jesucristo) , en lo sucesivo, San Pablo, el que instaurará los verdaderos cimientos de la ética cristiana. Con profusión se dice y se quiere ver una raíz judía en todo el pensamiento occidental, hasta el punto de que incluso se habla de un origen “judeo-cristiano” para Occidente, pero esto es completamente, a mi parecer, equivocado. El pensamiento judío no tiene nada que ver con la ética que impone San Pablo, que estará mucho más cerca de una ética filosófica greco-romana, de tendencias universalistas, que de la tradición judía, racista, mesiánica y fundamentada en los más de seiscientos preceptos legales de la Ley Mosaica (que proviene de tratados legales asirios, babilónicos y egipcios, Ley que después aceptará el Islam como propia) y en la promesa de su Dios-tribal para con Abraham y sus descendientes.

Será por San Pablo, que los cristianos se acercarán a los valores de la ética greco-romana más exigentes, y se alejarán de la tradición judía, de la circuncisión, de la Ley Mosaica, que entre otras cosas establece la lapidación, la muerte para los homosexuales, la esclavitud, la desigualdad de género y el tribalismo judío, haciendo del cristianismo una religión abierta para todo el género humano sin distinción de raza, procedencia, idioma o pasado. Ejemplo de esto son sus discusiones con el resto de los apóstoles, partidarios de imponer la Ley Mosaica a los gentiles “cristianos” y de tratarlos como los judíos trataban a los nuevos conversos al judaísmo. Esto era ciertamente fundamental porque los judíos tenían prohibido incluso sentarse a la misma mesa con un no judío (para ellos era como comer sentados al lado de un perro). Será San Pablo el que impondrá una visión cosmopolita y abierta en la nueva religión. San Pedro irá puliendo su discurso hasta llegar al extremo de considerar que ni siquiera los viejos judíos deben atarse a la Ley Mosaica, pues el Espíritu Santo y las nueva creencias les libera de cumplir con esa Ley.

El cristianismo se convertirá en una religión inciatica que promete un nuevo renacer (muchos lo entenderán como una lavadora de pecados), una vida futura inmortal, espiritual y un futuro terrenal cercano totalmente apocalíptico, pues los primeros cristianos esperarán fervientemente el inmediato regreso de Cristo para juzgar los pecados del mundo.

Con el paso del tiempo, y de los siglos, el mensaje apocalíptico y el fin de los tiempos, del mundo, que nunca acaba de llegar, aunque aún perdura entre muchos grupos cristianos, especialmente protestantes, se hizo inasumible para los creyentes. Así que se se transformó en un “fin del mundo personal”.

¿Es entonces Jesucristo el Mesías?

Para los judíos, es evidente que no. Jesucristo no cumple con sus expectativas tribales.

Para sus primeros seguidores judíos y más tarde los paganos, sí, lo es, y como lo es, se anula la antigua tradición y se construye una nueva. En este caso, en lo espiritual se fagocita lo mejor y más exigente de la ética greco-romana, se acaba por imitar y mimetizar los cultos anteriores, pero desterrando el derramamiento de sangre (de animales o seres humanos) y en lo legal, se deja la legalidad de lo terrenal y material en manos de las autoridades civiles, de las que se espera que actúen con ética cristiana, pero con una división entre sociedad civil y creencias personales, del espíritu, exactamente (aunque se acabará por imitar modelos represivos judíos) igual que ya existía en el Imperio Romano con anterioridad al uge e imposición del Cristianismo como religión oficial del Imperio.